
El presidente francés Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte, presentaron esta semana una demanda por difamación en un tribunal del estado de Delaware (E.U.A.) contra la influencer de ultraderecha Candace Owens.
La demanda incluye 22 cargos por difamación y «false light», y busca resarcimientos punitivos y compensatorios por el daño que afirman haber sufrido.
Candace Owens habría promovido, desde marzo de 2024, una conspiración según la cual Brigitte Macron habría nacido hombre bajo el nombre real de su hermano, Jean‑Michel Trogneux, y habría fingido ser mujer, incluso “robando” su identidad
Owens produjo una serie de ocho episodios titulada “Becoming Brigitte”, que difundió de forma masiva en YouTube y redes sociales, junto con productos de merchandising, como camisetas con la imagen de Brigitte y el eslogan “Hombre del Año”.

En la denuncia, los Macron acusan a Owens de impulsar una “campaña de humillación global” basada en mentiras deliberadas difundidas para obtener notoriedad y ganancias económicas.
La demanda incluye 99 o 218 páginas (dependiendo de la fuente) que documentan pruebas como fotos de juventud de Brigitte, un anuncio de nacimiento en 1953, y el hecho de que ella tuvo tres hijos con su primer esposo, todo para refutar las acusaciones. Sin embargo, Owens afirma que fue notificada de la demanda a través de los medios, y que no se le ha proporcionado a su equipo legal una copia de la misma.
Su abogado, Tom Clare, afirmó que intentaron durante aproximadamente un año que Owens se retractara, enviando tres requerimientos formales, pero sin respuesta: “Esto fue realmente el último recurso”.
La demanda subraya que las acusaciones han generado un “acoso implacable a nivel mundial”, afectando su vida privada:
“Owens ha diseccionado su apariencia, su matrimonio, sus amistades… retorciéndolo todo en una narrativa grotesca… un acoso implacable a escala mundial.”
“Cada vez que los Macron salen de su casa, lo hacen sabiendo que innumerables personas… muchas creen estas viles invenciones. Es invasivo, deshumanizante y profundamente injusto.”
Owens sostuvo que la demanda está plagada de errores y la calificó de “estrategia obvia y desesperada de relaciones públicas”
Un portavoz de la influencer afirmó que se trata de “un ataque de un gobierno extranjero contra los derechos de la Primera Enmienda de una periodista independiente estadounidense”
Owens también declaró en su podcast:
“Estoy completamente preparada para librar esta batalla… En nombre de todo el mundo, nos veremos en los tribunales.”
𝗠𝗮𝗰𝗿𝗼𝗻 𝘃𝘀. 𝗢𝘄𝗲𝗻𝘀: 𝗟𝗮 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗮𝗺𝗮 𝗳𝗿𝗮𝗻𝗰𝗲𝘀𝗮 𝗱𝗲𝗺𝗮𝗻𝗱𝗮 𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗱𝗶𝗳𝗮𝗺𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗲𝗻 𝗘𝘀𝘁𝗮𝗱𝗼𝘀 𝗨𝗻𝗶𝗱𝗼𝘀 😮 @BrigitteMacron y el presidente @EmmanuelMacron 🇫🇷 emprendieron acciones
Esta es la primera vez que Macron inicia personalmente una demanda por este tipo de acusaciones, aunque previamente Brigitte ganó un caso similar en Francia contra dos mujeres acusadas de difundir teorías conspirativas, de igual manera, especulando sobre su sexo biológico; sin embargo, una corte de apelaciones anuló esa condena y el caso está ahora en revisión en el Tribunal Supremo francés.
Bajo las leyes de Estados Unidos, las figuras públicas deben probar “mala intención real” (actual malice), lo que implica demostrar que Owens sabía que sus afirmaciones eran falsas o actuó con “negligencia temeraria” hacia la verdad.
La relación entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y su esposa, Brigitte Macron, ha sido objeto de atención mediática desde el inicio de su ascenso político, no solo por la diferencia de edad entre ambos —24 años—, sino por las circunstancias en que se conocieron.
Brigitte era profesora de literatura en un colegio jesuita en Amiens, y Emmanuel, su alumno, tenía apenas 15 años cuando empezó a destacar por su brillantez académica y por su interés en el teatro, disciplina que Brigitte coordinaba. Ella tenía 39 años y era madre de tres hijos. La relación entre ambos se intensificó con el tiempo, pese a la oposición de los padres de Emmanuel, quienes incluso lo enviaron a estudiar a París en un intento por cortar el vínculo.
Años más tarde, cuando Macron tenía 29 y Brigitte 54, se casaron formalmente en 2007. Desde entonces, han intentado presentar su historia como un ejemplo de amor poco convencional pero sólido, y se han mantenido juntos durante toda la carrera política del mandatario.
