
Las intensas lluvias registradas el martes en Chattanooga provocaron inundaciones repentinas que dejaron tres muertos y un hombre desaparecido, además de afectar vías, viviendas e infraestructura de la región.
De acuerdo con la Oficina de Gestión de Emergencias y Seguridad Nacional del Condado de Hamilton, el incidente más grave ocurrió en la madrugada del miércoles en East Ridge, cuando un árbol cayó sobre un automóvil, ocasionando la muerte de dos adultos y un niño, miembros de la misma familia.
Las precipitaciones alcanzaron 6,42 pulgadas (16,3 cm) en pocas horas, convirtiendo el 12 de agosto en el segundo día más lluvioso desde que existen registros oficiales en Chattanooga, según el Servicio Meteorológico Nacional. Esto provocó inundaciones en calles, vecindarios y vías interestatales, cierres de carreteras y evacuaciones en varias zonas de la ciudad.
Respuesta de emergencia
Equipos de rescate realizaron evacuaciones con botes inflables y auxiliaron a personas atrapadas en vehículos y viviendas inundadas. La Oficina del Sheriff del Condado de Hamilton indicó que un hombre permanece desaparecido tras ser visto cruzando una carretera anegada.
El estado de emergencia fue declarado por el alcalde Weston Wamp para facilitar el despliegue de recursos y coordinar las operaciones de rescate. Se habilitaron refugios temporales y se mantuvieron cortadas varias carreteras hasta que descendieron las aguas.
Causas y pronóstico
La combinación de humedad del Golfo de México y la topografía de los Apalaches del sur favoreció la formación de tormentas intensas y persistentes. La National Weather Service advierte que la mayoría de las muertes por inundación ocurren en vehículos y recomienda evitar transitar por zonas anegadas, buscar refugio en terrenos elevados y seguir alertas oficiales.
Se prevé que nuevas tormentas podrían afectar el sur de Tennessee y el este de Kentucky en los próximos días, con suelos saturados que aumentan la vulnerabilidad ante nuevas lluvias, y temperaturas máximas de hasta 32℃ (90℉), con índices de calor cercanos a 38℃ (100℉).
Las autoridades mantienen equipos de emergencia y refugios activos y supervisan la evolución del fenómeno hasta nuevo aviso.