
Al menos 18 personas murieron y más de 70 resultaron heridas en Colombia durante este jueves, en dos ataques atribuidos a disidencias de las FARC, según confirmaron autoridades locales.
En Cali, un vehículo cargado con explosivos fue detonado cerca de una base de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, provocando seis muertos y 71 heridos, de acuerdo con la alcaldía.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran automóviles en llamas, viviendas destruidas y personas huyendo en medio del caos.
Helicóptero derribado en Antioquia
Horas antes, en el municipio de Amalfi, Antioquia, un helicóptero Black Hawk UH-60 de la Policía Nacional fue derribado mientras participaba en una operación de erradicación de cultivos de coca.
El ataque dejó 12 policías muertos y dos heridos, según el reporte oficial.
Autoridades responsabilizan a disidencias de las FARC
El presidente Gustavo Petro atribuyó los hechos a facciones disidentes de las FARC que rechazaron el acuerdo de paz de 2016.
“Es alias Sebastián y pertenece a las estructuras del EMC, dirigidas por alias Marlon, subordinado a la Junta del Narcotráfico”, señaló Petro en su cuenta de X, destacando que uno de los presuntos responsables fue capturado por la comunidad.
Contexto del conflicto
El acuerdo de paz de 2016 permitió el desarme de la mayoría de los combatientes de las FARC, pero en regiones donde el Estado no consolidó su presencia, surgieron nuevos grupos armados.
Aunque el gobierno de Petro ha buscado acuerdos con distintas organizaciones ilegales, la mayoría de los procesos se encuentran estancados.
De acuerdo con cifras oficiales, el conflicto interno colombiano ha dejado más de 450 mil muertos en más de cinco décadas.