
El pasado 4 de septiembre, una redada en la planta de Hyundai en Georgia dejó 475 detenidos, la mayoría surcoreanos, convirtiéndose en la mayor operación migratoria en un solo lugar en la historia de Estados Unidos.
ICE trasladó a los trabajadores a un centro de procesamiento mientras las autoridades de Corea del Sur enviaban diplomáticos para supervisar la situación.
La operación, resultado de meses de investigación, afectó también a la construcción de la planta de baterías HL-GA, parte del mayor proyecto de desarrollo económico del estado.
Fuente: Milenio