
Navojoa.– Habitantes de la comunidad Santa María del Buaraje denunciaron vivir en el abandono de las autoridades, tras los estragos ocasionados por la depresión tropical Lorena, que dejó caminos intransitables, viviendas dañadas y la muerte de un joven cuyo techo colapsó durante las intensas lluvias.
La comisariada ejidal, María Teresa Serna Ruiz, alzó la voz en representación de los casi mil 900 pobladores, quienes aseguran que su comunidad quedó en el olvido por parte de las autoridades.
Tras el paso del fenómeno natural, la comunidad permanece incomunicada: maestros y estudiantes de secundaria, preparatoria y bachillerato no pueden acudir a clases; médicos y enfermeros del centro de salud, que provienen de otras localidades, están imposibilitados para atender emergencias; y las tiendas locales pronto se quedan sin abasto.
Habitantes de la comunidad Santa María del Buaraje denunciaron vivir en el abandono tras los estragos ocasionados por la depresión tropical Lorena, que dejó caminos intransitables, viviendas dañadas y la muerte de un joven cuyo techo colapsó durante las intensas lluvias.
“Cada año es lo mismo”, lamentó Serna Ruiz, al señalar que cuando las lluvias son intensas los caminos desaparecen y la comunidad queda aislada. Aunque se realizan raspados, estos solo ofrecen una solución temporal, pues el lodo vuelve a cubrir los accesos.
La representante ejidal cuestionó que los apoyos oficiales se limiten a despensas o láminas, sin resolver lo verdaderamente urgente: garantizar caminos dignos, atención en salud y seguridad para las familias.
Los pobladores subrayan que no piden lujos, solo lo básico: vías de comunicación transitables, servicios de emergencia y atención real a sus necesidades. La reciente muerte de un joven, afirman, debe ser un recordatorio de la importancia de una intervención oportuna que salve vidas.
Finalmente, Serna Ruiz hizo un llamado a las autoridades a asumir un compromiso real con la comunidad, ya que —asegura— han pasado varias administraciones sin que su situación cambie.