
Reino Unido fue escenario de una movilización sin precedentes cuando miles de personas respondieron al llamado para ayudar a Oscar Saxelby-Lee, un niño de cinco años diagnosticado con un agresivo tipo de leucemia. Los médicos habían advertido que el pequeño tenía apenas tres meses para encontrar un donador de células madre compatible.
La respuesta fue histórica: 4,855 voluntarios se presentaron en un solo día para realizarse pruebas de compatibilidad, en medio de la lluvia y sin esperar nada a cambio. La jornada, considerada récord por su magnitud, fue descrita por medios internacionales como BBC, The Guardian, Daily Mail y Sky News como un ejemplo extraordinario de solidaridad.
El movimiento nació de la campaña “Hand in Hand for Oscar”, impulsada por los padres del niño con el apoyo de maestros, vecinos y la comunidad escolar. La iniciativa se extendió rápidamente por redes sociales y logró convocar a miles de personas, desde conocidos hasta completos desconocidos, todos con un mismo objetivo: darle una oportunidad de vida a Oscar.
“Fue un día que nunca olvidaremos, un recordatorio de que la humanidad puede unirse por una causa común”, declaró uno de los organizadores.
El caso de Oscar no solo marcó un récord de participación en la búsqueda de donadores, sino que también inspiró nuevas campañas de concientización sobre la importancia del registro de donadores de médula ósea, vital para pacientes que dependen de un trasplante para sobrevivir.
Aunque la enfermedad de Oscar representaba una batalla cuesta arriba, la movilización demostró que, ante la adversidad, la solidaridad colectiva puede marcar la diferencia y sembrar esperanza.