
El Mando Sur de Estados Unidos anunció la creación de una Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) antinarcóticos en el Caribe con el fin de reforzar la lucha contra el tráfico de drogas en la región.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que la misión de esta nueva unidad será “aplastar a los cárteles, detener el veneno y mantener la seguridad de Estados Unidos”, y advirtió que cualquier embarcación que transporte drogas hacia sus costas será interceptada.
Objetivos y estrategia
El almirante del Mando Sur, Alvin Holsey, explicó que la FTC buscará detectar, desmantelar y neutralizar redes del narcotráfico con mayor rapidez y eficacia.
Para ello se propuso fortalecer la coordinación entre el ejército estadounidense, fuerzas federales y autoridades de países aliados del Caribe, utilizando patrullas navales, vigilancia aérea, interdicciones focalizadas e intercambio de inteligencia.
Sus funciones estarán concentradas en operaciones marítimas, para evitar que drogas ilícitas viajen hacia Estados Unidos y debilitar estructuras delictivas que operan en el Caribe.
Contexto geopolítico
La decisión surge en medio de un escenario de tensión diplomática con Venezuela, a la que EE. UU. acusa de estar implicada en el tráfico de estupefacientes hacia su territorio.
Las operaciones recientes del Mando Sur en el Caribe han sido causa de fricciones diplomáticas con Caracas, lo que añade una dimensión política al despliegue de esta fuerza.
Capacitación y despliegue
Los elementos de la FTC serán entrenados especialmente para optimizar la identificación de rutas de narcotráfico, ejecutar interdicciones rápidas y coordinar acciones con fuerzas aliadas, siempre buscando minimizar el riesgo para poblaciones civiles.
Con esta estrategia, Washington espera reforzar su control marítimo en el Caribe, evitar que drogas ilícitas lleguen a sus costas y debilitar la capacidad operativa de los cárteles que actúan en esa zona.