
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que las tres personas fallecidas en el accidente aéreo del jueves 16 de octubre en Michigan, Estados Unidos, eran de nacionalidad mexicana.
El siniestro ocurrió cuando un jet empresarial Hawker 800 se estrelló durante un vuelo de prueba posterior a labores de mantenimiento, según informaron las autoridades estadounidenses.
El mantenimiento y el vuelo de prueba
De acuerdo con FOX 17, el mantenimiento del avión es un elemento clave para entender la tragedia. La empresa Duncan Aviation, con sede en el Aeropuerto Ejecutivo de Battle Creek, fue la encargada del servicio técnico.
El director de aviación del aeropuerto, Phil Kroll, explicó que el jet había aterrizado previamente para recibir mantenimiento y que el vuelo de prueba —una práctica estándar para verificar el funcionamiento de los sistemas— se realizó poco después.
En un comunicado, Duncan Aviation detalló que el accidente ocurrió durante una “entrada en pérdida” (stall flight), es decir, una pérdida de sustentación y control causada por un exceso en el ángulo de ataque de las alas.
Los tres ocupantes eran personal del cliente: dos pilotos y un representante de mantenimiento, quienes murieron en el acto.
Los últimos momentos: “Recuperación de entrada en pérdida”
Según CNN, un audio difundido por LiveATC.net captó la comunicación de los pilotos durante los momentos finales del vuelo.
En la grabación se escucha a uno de ellos decir con urgencia:
“Recuperación de entrada en pérdida, recuperación de entrada en pérdida”.
Después de esa transmisión, el controlador aéreo intentó contactarlos siete veces sin recibir respuesta. Los datos del vuelo muestran que el jet descendió abruptamente a una velocidad de hasta 24,000 pies por minuto, confirmando la gravedad del incidente.
Investigación en curso
El Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos inició una investigación formal para determinar la causa exacta del accidente.
Se revisarán los procedimientos de mantenimiento, las maniobras del vuelo de prueba y los registros técnicos de la aeronave.
Mientras tanto, la SRE brinda asistencia consular a las familias mexicanas de las víctimas, en tanto la comunidad aeronáutica internacional espera los resultados de la investigación para evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.