
Un reciente análisis reveló la profunda desigualdad salarial que enfrentan los cocineros mexicanos en comparación con sus pares en Estados Unidos, donde la diferencia en ingresos mensuales puede superar las nueve veces.
En México un cocinero percibe en promedio $5,600 pesos mensuales, mientras que en Estados Unidos la cifra asciende a casi $50,000 pesos al mes, equivalente a un salario anual de 28,989 dólares (aproximadamente $593,000 pesos mexicanos).
Además del bajo ingreso, la situación laboral en México se agrava por la alta tasa de informalidad, que alcanza el 54.3% en este sector. Esto significa que más de la mitad de los cocineros trabajan sin contrato, prestaciones ni seguridad social, lo que limita su estabilidad económica y oportunidades de desarrollo profesional.
Por el contrario, en Estados Unidos el empleo en el ámbito culinario suele ofrecer mejores condiciones laborales, incluyendo contratos formales, seguro médico, oportunidades de capacitación y crecimiento dentro de la industria gastronómica. Estas ventajas contribuyen a que los trabajadores puedan acceder a mayores beneficios y construir carreras más estables.
El estudio también destaca que la falta de regulación y la precariedad salarial en México desalientan la profesionalización del oficio, mientras que en el país vecino el sector gastronómico se considera una rama con potencial de crecimiento y reconocimiento profesional, impulsada por cadenas hoteleras, restaurantes internacionales y programas de formación técnica.
Expertos señalan que esta marcada diferencia refleja problemas estructurales del mercado laboral mexicano, donde persiste la desigualdad entre trabajadores calificados y no calificados, así como la falta de políticas públicas que fomenten la formalización del empleo.