
El paso de Aaron Ramsey por el futbol mexicano llega a su fin con más penas que glorias. El mediocampista galés, fichado como refuerzo estelar de Pumas en julio pasado, acordó la rescisión de su contrato y no volverá a vestir la camiseta del club, según diversos reportes.
En lo deportivo, Ramsey solo disputó seis partidos —tres como titular—, sumando 235 minutos y un gol, antes de quedar fuera por lesión. A falta de dos jornadas para que concluya el Torneo Apertura 2025, el conjunto universitario mantiene escasas posibilidades de acceder al Play-In.
En lo personal, el futbolista de Gales se marcha con una experiencia dolorosa: la pérdida de su perrita “Halo”, extraviada el pasado 13 de octubre en San Miguel de Allende, Guanajuato. Ramsey y su familia ofrecieron una recompensa de 20 mil dólares (unos 367 mil pesos) para encontrarla, sin resultados positivos.
Días después, el jugador y su esposa acusaron negligencia del lugar donde dejaron al animal, señalando que el collar rastreador no funcionó y que las cámaras del sitio “no grababan”.
“¿Cómo puedes dejar a tu mascota en un rancho y no volver a verla? Sin ninguna explicación… Solo queremos despedirnos y seguir adelante”, escribió Ramsey en redes sociales.
El futbolista aprovechó su inactividad por lesión para viajar a Guanajuato durante la Fecha FIFA, donde ocurrió el incidente. Desde entonces no volvió a presentarse con el equipo, salvo para mostrar imágenes de su recuperación.
Así, Ramsey se despide de México sin haber cumplido las expectativas deportivas y con una amarga pérdida personal que marcó su breve paso por el país.