
Entre el caos, el humo y los gritos de auxilio, una joven decidió no quedarse mirando. Jacel Espinoza, de 29 años, fue una de las pocas personas que se atrevió a entrar en medio del incendio que consumió la tienda Waldo’s, en el centro de Hermosillo. Lo hizo sin pensarlo, movida por un impulso más fuerte que el miedo: salvar vidas.
“Me quise meter a salvar más personas”, contó con la voz entrecortada. En medio de las llamas logró sacar a un hombre que ardía entre los escombros; con una chamarra apagó el fuego de su pantalón y lo puso a salvo. Su acto de valentía pudo significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Pero su testimonio también deja al descubierto una herida más profunda que las quemaduras del fuego: la indiferencia humana. “Había mucha gente, les pedimos ayuda y no se acercaron. Estoy decepcionada. En lugar de apoyarnos, estaban con el celular”, lamentó Jacel, con la mirada perdida entre los recuerdos de aquella escena que no logra borrar.
Quiso volver a entrar para rescatar a más personas, pero los bomberos se lo impidieron. Hoy, no sabe qué fue del hombre al que salvó, pero desea, con esperanza, que siga con vida.
En una tragedia que cobró 23 vidas, Jacel Espinoza se convirtió en símbolo de valor y humanidad. Su historia recuerda que, incluso entre las llamas y la indiferencia, siempre hay corazones que arden por ayudar.
Entre el caos, el humo y los gritos de auxilio, una joven decidió no quedarse mirando. Jacel Espinoza, de 29 años, fue una de las pocas personas que se atrevió a entrar en medio del incendio que consumió la tienda Waldo’s, en el centro de #Hermosillo. Lo hizo sin pensarlo, movida… pic.twitter.com/UfBFfcW0gg
— Rosa Lilia Torres- Noticias (@rosaliliatorrs) November 3, 2025