
Entre flores, oraciones y un silencio cargado de dolor, familiares, amigos y compañeros de trabajo rindieron un emotivo homenaje en la Clínica San José de Hermosillo a Zelma Adilene y a sus hijos Danna Alejandra y Rafael Alejandro, quienes perdieron la vida en el devastador incendio y explosión de la tienda Waldo’s.
Las lágrimas fueron inevitables al recordar a la joven madre y a sus pequeños, descritos por quienes los conocían como una familia llena de alegría, amor y unión. “Siempre sonreían, siempre juntos”, compartió una de sus compañeras entre sollozos.

El cortejo fúnebre partió rumbo a Guaymas, su tierra natal, donde serán sepultados y recordados por la luz que irradiaban en vida.
Su partida deja un vacío imposible de llenar, pero también un llamado a la memoria y a la justicia para que tragedias como la de Waldo’s no vuelvan a repetirse.