
La violencia volvió a golpear el corazón de Michoacán. Un comando armado irrumpió violentamente en una funeraria del centro de Uruapan, donde golpeó a los empleados, robó dinero en efectivo y objetos de valor, y escapó sin ser detenido, a pesar de que la ciudad se encuentra bajo fuerte vigilancia militar.
El ataque ocurrió alrededor de las 16:20 horas del viernes, en las instalaciones de la funeraria La Paz, ubicada sobre la Avenida Juárez, en la colonia Morelos, una de las zonas más transitadas del municipio. Según testigos, al menos tres hombres armados y encapuchados descendieron de una camioneta, ingresaron al negocio y amenazaron con armas largas al personal, exigiéndoles entregar el dinero de las ventas y pertenencias personales.
Durante el asalto, los agresores golpearon a varios empleados y los mantuvieron sometidos en el suelo mientras vaciaban la caja registradora y revisaban las oficinas. Algunos testigos grabaron parte del suceso desde el exterior, donde uno de los atacantes fue captado “cortando cartucho” y apuntando su arma hacia el interior del local, mientras sus cómplices vigilaban la entrada.
Pese a que en Uruapan opera actualmente un despliegue de alrededor de 500 elementos del Ejército, Guardia Nacional y Guardia Civil, ninguno logró interceptar a los delincuentes, quienes escaparon con dirección desconocida antes de que llegaran las autoridades. Hasta el momento, no se reportan detenciones ni se ha informado el monto total del botín.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) inició una carpeta de investigación por robo con violencia y lesiones, y confirmó que se están revisando las grabaciones de cámaras de videovigilancia de los comercios aledaños y de las calles del primer cuadro de la ciudad.
Este nuevo hecho de violencia ocurre en medio de un tenso clima de inseguridad en Uruapan, donde recientemente fue asesinado el exalcalde Carlos Manzo Rodríguez, hecho que motivó un amplio operativo militar y policial en la región para intentar frenar el control de los grupos delictivos que disputan el territorio.
Sin embargo, el asalto a plena luz del día —y en una zona donde hay constante presencia de patrullas y retenes militares— ha generado indignación entre comerciantes y ciudadanos, quienes denuncian que la violencia persiste “sin importar cuántos soldados manden”.
“Ya no hay respeto ni miedo a la autoridad. Si se atreven a asaltar en el centro, frente a todos, ¿qué nos espera en las colonias?”, expresó un locatario del mercado municipal cercano.
En redes sociales, habitantes de Uruapan han exigido una revisión urgente de la estrategia de seguridad, mientras empresarios del sector funerario y comercial piden garantías para seguir operando sin riesgo.
El comando armado que perpetró el ataque continúa prófugo, y las autoridades mantienen recorridos en colonias periféricas. No obstante, la percepción ciudadana es clara: la violencia en Uruapan está fuera de control, y ni el operativo militar ha logrado frenar la ola delictiva que asola la región desde hace meses.