
En octubre de 2008, Beyoncé marcó a toda una generación con Single Ladies, un himno donde reclamaba a un ex: “si te gusta, debiste ponerle un anillo”. Diecisiete años después, el panorama parece invertirse: un artículo de Vogue se volvió viral al plantear que, para muchas mujeres jóvenes en redes sociales, hoy es “vergonzoso” admitir que tienen novio.
La pieza, titulada “Is Having a Boyfriend Embarrassing Now?”, escrita por Chanté Joseph, expone un fenómeno cultural reciente: la soltería se ha convertido en un estatus social que se percibe como más “cool” que estar en una relación heterosexual.
“Perdí seguidores cuando mostré a mi novio”
La colaboradora de Vogue, Stephanie Yeboah, relató que tras presentar públicamente a su pareja perdió cientos de seguidores. “Hay algo incómodo y vergonzoso en publicar constantemente fotos de tu pareja hoy en día”, dijo a Joseph. También confesó que le generaría culpa presumirlo en un momento en el que “el panorama para encontrar pareja está muy mal”.
La periodista Maria Cassano, en Fourth Wave, considera que por primera vez en la historia “las mujeres solteras son percibidas como más cool que las que están en pareja”.
Explica que, históricamente, la sociedad presionaba a las mujeres a casarse como si esperaran un vuelo en una terminal: no abordarlo implicaba vergüenza social y etiquetas como “solterona”. Hoy, sin embargo, la soltería es reivindicada como libertad, autonomía y un estatus deseable.
Un cambio cultural en marcha
Joseph subraya que “mientras sigamos cuestionando la heteronormatividad, ‘tener novio’ seguirá siendo un concepto frágil o incluso polémico en la vida pública”. Y agrega que la vieja advertencia de “terminar sola con gatos” se ha transformado en una soltería vista como aspiracional y empoderadora: otro golpe al cuento de hadas heterosexual que “nunca benefició realmente a las mujeres”.
Bienestar, soltería y… soledad
Una investigación científica publicada el 12 de noviembre en PLOS One aporta matices al debate. El estudio, realizado con 4 mil 812 personas de entre 18 y 95 años, halló que jóvenes de ambos sexos —especialmente mujeres con educación superior— suelen experimentar bienestar emocional gracias a sus amistades y redes sociales. Pero este bienestar coexiste con un malestar asociado a la soledad.
El equipo encontró que esta ambivalencia se relaciona con alta rotación de relaciones, citas frecuentes, cambios de vivienda o empleo, y al mismo tiempo una menor percepción de estrés general.