
La trágica muerte de Paloma Nicole, adolescente de 14 años de Durango, tras someterse a una cirugía estética sin el consentimiento de su padre, derivó en la creación y aprobación de la Ley Nicole apenas dos meses después del caso.
Esta nueva legislación prohíbe que menores de edad se sometan a procedimientos estéticos invasivos, incluso con el permiso de sus padres, y establece sanciones para clínicas, consultorios y hospitales que participen en estas prácticas. Además, contempla penas de 6 a 8 años para médicos involucrados y de 4 a 6 años para los padres que las autoricen.
El caso provocó un debate nacional y actualmente se analiza en el Senado una propuesta para prohibir estas intervenciones en todos los menores, salvo cuando sean estrictamente médicas o reconstructivas.