
Tras casi tres años de lucha contra la leucemia, Jhosep Alexander, conocido cariñosamente como el astronauta de Ures, falleció el pasado martes en la capital sonorense. Su historia conmovió a miles de personas por su valentía, su espíritu alegre y las actividades que impulsaba junto a su mamá para apoyar a otros niños con cáncer.
Durante su tratamiento, Jhosep y su madre organizaron cada año una posada para familias que enfrentan esta misma enfermedad. Además, el pequeño emprendió la venta de “donitas espaciales”, una actividad que muchos en redes sociales recuerdan como símbolo de esfuerzo y esperanza.
En días recientes, su familia había solicitado donadores de plaquetas, en busca de fortalecerlo para continuar con la atención médica. Sin embargo, su estado de salud se complicó.
La noticia de su fallecimiento generó numerosos mensajes de despedida en redes sociales. Su madre compartió un emotivo texto en el que agradece la fortaleza de su hijo, expresa el amor que los unió y reconoce el apoyo recibido por parte de la comunidad durante su proceso.
Jhosep Alexander deja una huella profunda en Ures y en todas las personas que siguieron su historia: la de un niño que enfrentó la enfermedad con valentía y que, incluso en los momentos más difíciles, encontró formas de ayudar a otros.
Su familia continúa recibiendo muestras de cariño y solidaridad.