
Tras los cuestionamientos sobre posible acarreo en el acto del 6 de diciembre en el Zócalo capitalino, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó enfáticamente que se haya pagado o coaccionado a personas para asistir, y aseguró que la multitud fue resultado de voluntades libres y participación voluntaria.
Durante su mensaje, Sheinbaum afirmó que la asistencia fue espontánea y negó que su gobierno utilice prácticas como el acarreo: “Que haya autobuses no quiere decir que sean acarreados”, expuso, al reiterar que su administración “nunca aceptaría dar dádivas” para llenar un evento público.
«Nunca aceptaríamos eso», dijo la presidenta @Claudiashein al rechazar que haya habido acarreo en el evento masivo del Zócalo y aseguró que la participación fue totalmente voluntaria. “Siempre hemos estado en contra de cualquier dádivas a cambio de participar en un evento”,
Las cifras oficiales reportaron más de 600 mil asistentes, de acuerdo con la Secretaría de Gobierno capitalina. Incluso organizaciones como el SNTE negaron haber movilizado gente mediante incentivos o pagos, asegurando que su participación fue voluntaria.
La mandataria sostuvo que su gobierno se rige por principios de austeridad, ética pública y respeto a la ciudadanía, por lo que sería contradictorio recurrir a prácticas asociadas con administraciones anteriores. Añadió que el pueblo está “más consciente y participativo” que nunca, lo que —dijo— explica la dimensión de la concentración realizada en el Zócalo.
El debate público continúa, pero el Gobierno Federal mantiene la postura de que el evento se llenó por respaldo genuino, organización ciudadana y un interés auténtico en el proyecto de la llamada Transformación.