
La opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, reapareció en público en Oslo tras casi un año escondida. Su salida de Venezuela ocurrió bajo un fuerte hermetismo: atravesó controles militares, se embarcó en una travesía nocturna en el mar Caribe y viajó sin equipaje.
La incertidumbre se mantuvo incluso para el Instituto Nobel, que días previos a la ceremonia reconoció desconocer la ubicación exacta de la galardonada. La prensa programada se pospuso y luego fue cancelada, mientras su hija asumía el papel de recibir el premio ante la inminente ausencia de su madre.
La incertidumbre se mantuvo incluso para el Instituto Nobel, que días previos a la ceremonia reconoció desconocer la ubicación exacta de la galardonada. La prensa programada se pospuso y luego fue cancelada, mientras su hija asumía el papel de recibir el premio ante la inminente ausencia de su madre.
Dos personas la acompañaron durante ese trayecto, que culminó en la costa cerca de la medianoche del lunes.
La parte más peligrosa de la operación ocurrió en el mar, donde —según CBS News— un equipo de rescate privado estadounidense, perteneciente a la Fundación Grey Bull, tardó entre 15 y 16 horas en llevarla fuera de aguas venezolanas.
El director del operativo, Bryan Stern, describió el traslado como “peligroso” y “espantoso”. Señaló que las olas altas favorecían el encubrimiento ante radares, aunque complicaban la navegación:
“Nadie disfrutó del viaje, especialmente María”, dijo.
“Nadie tuvo la presión arterial baja en ninguna fase de esta operación”.
Stern habló de una noche sin luna, con nubosidad, barcos sin luces y un mar que empapó a todos los involucrados. Cuando la opositora subió a su embarcación, aseguró, estaba “fría, mojada y exhausta”.
El jefe de Grey Bull contó que cerca de dos docenas de personas participaron directamente y que la operación se planeó en solo cuatro días, aunque su organización llevaba meses preparándose para actuar en Venezuela.
Afirmó también que la misión fue financiada por donantes privados, y que el gobierno estadounidense no aportó dinero, aunque sí hubo coordinación informal con el ejército de ese país para evitar incidentes en el mar.
Stern no reveló dónde ocurrió el encuentro clave con Machado, solo que fue en el Caribe y “extremadamente lejos” de Curazao.
Para él, rescatar a la Nobel fue “uno de los mayores honores”:
“Es una heroína. Cuando confirmé que era ella, me dio un vuelco el corazón”.
Camino a Oslo y el reencuentro con su familia
Tras llegar a un punto seguro, Machado abordó un vuelo privado hacia Noruega y aterrizó sin equipaje. A la BBC dijo que “ni siquiera tuvo tiempo de darse una ducha”.
La opositora se reunió con sus hijos por primera vez en dos años, un momento que, según Stern, casi lo hizo llorar:
“No salvamos una ceremonia; salvamos la vida de una luchadora por la libertad y de una madre”.
¿Regresará a Venezuela?
Machado aseguró que hará “todo lo posible” para volver a su país y “poner fin a la tiranía”. Venezuela la considera fugitiva, acusada de conspiración, incitación al odio y terrorismo.
Stern, sin embargo, fue directo:
“Le dije: no vuelvas. Está loca si vuelve. Pero es dura. Por algo la llaman la dama de hierro”.
La oposición ha resaltado sus esfuerzos por la democracia, mientras sus detractores cuestionan su cercanía con Donald Trump, a quien dedicó su Nobel. El presidente venezolano Nicolás Maduro acusa a Washington de intentar derrocarlo para quedarse con el petróleo del país.
Fuente: Uno Tv.