
Durante el acto en el que asumió responsabilidades tras el vacío de poder dejado por Nicolás Maduro, la vicepresidenta chavista apareció vistiendo un diseño de la firma Chiara Boni, prenda cuyo valor asciende a 14 mil 500 dólares, de acuerdo con referencias de mercado.
La elección del atuendo, correspondiente a una marca reconocida en el ámbito de la alta moda, generó contraste con el discurso oficial asociado al movimiento revolucionario y a la situación política del país.