
En octubre de 2016, un incidente ocurrido en Isla Guadalupe, Baja California, dio la vuelta al mundo luego de que un tiburón blanco irrumpiera accidentalmente en una jaula de buceo utilizada para turismo de observación.
Durante la actividad, el tiburón fue atraído con cebo y, al intentar morderlo, impactó la estructura metálica de la jaula, logrando ingresar parcialmente en su interior, donde se encontraba el buzo Chan Ming. El momento quedó registrado en video y rápidamente se volvió viral en redes sociales.
A pesar de lo aparatoso del hecho, el buzo salió completamente ileso, y el tiburón, tras varios segundos de confusión, logró salir de la jaula sin sufrir heridas fatales. Especialistas aclararon que no se trató de un ataque, sino de un choque accidental provocado por la cercanía del cebo y las limitaciones de maniobra del animal.
El incidente reavivó el debate sobre la seguridad del buceo en jaula y las prácticas de atracción de tiburones, así como la necesidad de regulaciones más estrictas para proteger tanto a los turistas como a la fauna marina.