
Un video que circula en redes sociales y que forma parte de la investigación judicial expuso la crueldad con la que tres menores de edad asesinaron a un adolescente de 15 años, identificado como Jeremías Monzón, hecho que ha generado conmoción social y debate sobre la edad de imputabilidad de menores en el país.
Las imágenes, grabadas durante el ataque y publicadas por los propios agresores, muestran a Monzón siendo sometido a torturas, golpes y más de 20 puñaladas, mientras los tres menores —una adolescente de 16 años y dos varones de 14 y 15 años— le exigían que entregara su teléfono celular reclamando “videos” íntimos que supuestamente involucraban al grupo, lo que motivó la agresión.
El crimen se cometió entre el 18 y el 22 de diciembre de 2025, y el cuerpo de Jeremías fue hallado en un galpón abandonado cerca del estadio de Colón en la ciudad de Santa Fe, según informaron las autoridades.
En el video se observa que la joven de 16 años, exnovia de la víctima, da la orden fatal de “matalo”, mientras los demás agresores golpean y apuñalan a Jeremías, incluso riéndose y celebrando el ataque, lo que ha intensificado la indignación pública.
Las investigaciones identificaron a la adolescente de 16 años como la principal sospechosa, quien fue detenida y permanece en un centro cerrado para menores en Rosario. Los otros dos implicados, de 14 y 15 años, enfrentan imputaciones pero no son punibles por su edad y están bajo el cuidado de sus padres.
La viralización del video ha llevado a la familia y al abogado de la víctima a presentar denuncias para investigar cómo se filtró el material, que originalmente estaba bajo resguardo judicial, y exigen que se frene su difusión por el profundo impacto emocional que genera.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de reformar la ley de imputabilidad de menores en Argentina, con voces políticas y sociales que piden ajustar la normativa para delitos graves cometidos por adolescentes.
La comunidad y organizaciones sociales también han convocado movilizaciones para exigir justicia por Jeremías y mayor protección para jóvenes frente a la violencia extrema.