
El rapero Kanye West, ahora conocido como Ye, reapareció en la conversación pública con una disculpa formal tras años de polémicas, declaraciones ofensivas y conductas que le costaron contratos, apoyos y reputación.
La disculpa no fue en redes sociales: Ye pagó un anuncio a página completa en The Wall Street Journal, uno de los diarios más influyentes de Estados Unidos, bajo el título “To Those I’ve Hurt”.
En el texto, Kanye afirma de manera directa que no es nazi ni antisemita, reconoce que sus palabras y acciones causaron daño profundo —especialmente a la comunidad judía— y acepta que perdió el control en distintos momentos de su vida pública.
También vincula su comportamiento a problemas de salud mental, señalando que vive con trastorno bipolar, y menciona que una lesión cerebral previa habría influido en episodios recientes. Asegura que actualmente está en tratamiento y buscando estabilidad.
