
El caso de Gaby “N”, señalada por atropellar, arrastrar y causar la muerte de un motociclista en la alcaldía Iztapalapa, continúa abierto sin que hasta el momento se haya logrado su detención.
Las autoridades capitalinas y del Estado de México mantienen activos los operativos de búsqueda, luego de que se confirmara que la mujer permanece prófuga y en comunicación con su familia, a quienes habría informado que sigue escondida para evitar ser detenida.
Cateo en Chimalhuacán sin resultados
El avance más reciente se registró en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, donde corporaciones de seguridad realizaron un cateo en un inmueble presuntamente vinculado a un familiar cercano de la acusada.
Sin embargo, Gaby “N” no fue localizada en el lugar.
De acuerdo con el periodista Carlos Jiménez (C4 en Alerta), no es el único domicilio revisado, ya que otros inmuebles relacionados con familiares de la sospechosa también han sido inspeccionados sin éxito.
Confirmado: Gaby “N” se comunicó con su familia
Uno de los datos que más llamó la atención de las autoridades es que la propia familia reconoció haber tenido contacto con Gaby “N” tras su huida.
Según lo revelado, la mujer les informó que continúa oculta, evitando su captura.
Orden de aprehensión vigente
Desde el miércoles 7 de enero, un juez de la Ciudad de México libró una orden de aprehensión por su probable responsabilidad en el delito de homicidio.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX confirmó que cuenta con avances relevantes en la investigación, incluido material videográfico del sistema C5.
La orden judicial puede ejecutarse en cualquier parte del país, además de que la acusada tiene restricción para salir de México, lo que limita una posible fuga internacional.
Indignación social y exigencia de justicia
Mientras la familia del motociclista continúa exigiendo justicia, las fiscalías de la CDMX y del Estado de México refuerzan la coordinación para cerrar el cerco sobre la presunta responsable.
El caso ha generado fuerte indignación social, no solo por la gravedad del hecho, sino por la huida posterior y el tiempo transcurrido sin una detención, manteniendo la atención pública sobre el avance de las investigaciones.