
La comunidad de Salamanca se encuentra sumida en una profunda consternación tras la masacre ocurrida en un campo de futbol, un hecho que dejó varias víctimas y ha marcado de luto a la ciudad.
Entre las personas identificadas se encuentran Charly Moreno, Brayan, Martín, Alejandro y Carmelita, nombres que hoy representan vidas truncadas, familias destrozadas y un dolor colectivo imposible de ignorar. Para vecinos y allegados, no se trata de cifras, sino de jóvenes y ciudadanos que formaban parte del tejido cotidiano de la comunidad.
El ambiente en las calles es de tristeza absoluta e indignación, mientras familiares y habitantes alzan la voz para exigir paz y justicia en una región que ha sido golpeada reiteradamente por la violencia. La pérdida de Carmelita, Martín, Charly y los demás jóvenes ha reavivado el clamor social por mayor seguridad.
En redes sociales y espacios públicos, la solidaridad con las familias de las víctimas se ha multiplicado, acompañada de mensajes que piden que estos crímenes no queden impunes.
“No son solo nombres en una nota; eran nuestros hijos, nuestros vecinos, nuestra gente”, es una de las frases que resume el sentimiento generalizado en Salamanca.
Hoy, Salamanca llora a los suyos, mientras la comunidad exige que la memoria de las víctimas impulse un cambio real hacia la paz que tanto anhela.
Descansen en paz 🕊️🤍