
Ante la falta de computadoras en su escuela rural de Ghana, el profesor Richard Appiah Akoto encontró una solución extraordinaria para preparar a sus alumnos para un examen de Microsoft Word: dibujó con tiza toda la interfaz del programa en la pizarra, incluidos menús, íconos y funciones.
Gracias a su ingenio, los estudiantes aprendieron a usar un software que nunca habían tocado, demostrando que la vocación docente puede superar cualquier carencia material. La historia se viralizó en 2018 y conmovió a personas de todo el mundo.
El impacto fue tal que Microsoft invitó al maestro a un evento internacional y donó computadoras a su escuela, reconociendo su compromiso con la educación.
Este caso se convirtió en un símbolo de creatividad, dedicación y amor por la enseñanza, y en un recordatorio de que la educación también se construye con pasión y esfuerzo.