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La ciencia explora qué sucede en el cerebro justo al morir y cómo podrían “revisarse” recuerdos


La ciencia ha comenzado a desentrañar cómo funciona el cerebro en los momentos cercanos y posteriores a la muerte, un proceso mucho más complejo de lo que se pensaba tradicionalmente y que desafía varias creencias populares sobre el fin de la vida.

Según diversas fuentes científicas, el cerebro no se “apaga” de inmediato cuando el corazón deja de latir, sino que puede permanecer activo varios minutos después del paro cardiaco, lo que abre la posibilidad de que la actividad neuronal siga procesando información durante este periodo.

Estudios y análisis sugieren que entre dos y siete minutos después de que cesa el flujo sanguíneo hacia el cerebro, este puede entrar en un estado de hiperactividad, con un aumento en la actividad eléctrica que a veces se ha relacionado con la liberación de ondas cerebrales asociadas a la memoria, la conciencia y la percepción.

En casos de investigación donde se ha medido la actividad cerebral en los últimos instantes de vida, los patrones indicados por electroencefalogramas muestran oscilaciones que podrían estar vinculadas al procesamiento de recuerdos o a lo que algunas personas describen como una “revisión de vida” o repaso de momentos significativos.

Aunque la ciencia aún no puede afirmar con certeza qué es exactamente lo que una persona “experimenta” en esos minutos, ni si realmente revive recuerdos como se dice popularmente, estas investigaciones sugieren que la transición hacia la muerte es un proceso dinámico y no un simple apagado súbito del cerebro, lo que abre nuevas preguntas sobre la naturaleza de la conciencia y los últimos instantes de la vida humana.

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