
De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se ha brindado atención a más de 180 ejemplares de pelícano café o pardo (Pelecanus occidentalis) localizados con vida, moribundos y muertos entre enero y febrero de 2026 en el estado de Baja California Sur, principalmente en los municipios de La Paz y Los Cabos.
La dependencia calificó el hecho como un “evento relevante de afectación” para la especie, que en México se encuentra catalogada como “Amenazada” conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT, lo que implica que enfrenta riesgos que podrían comprometer su permanencia si no se aplican medidas de conservación adecuadas.
Tras los primeros reportes ciudadanos sobre ejemplares debilitados o muertos en playas y zonas costeras, la oficina estatal de Profepa notificó al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) con el objetivo de descartar enfermedades que representaran un riesgo sanitario o epidemiológico.
Como parte del protocolo, se realizaron estudios diagnósticos que confirmaron la ausencia de influenza aviar, enfermedad de Newcastle y salmonelosis, descartando hasta el momento que la mortandad esté asociada a estos padecimientos.
Aunque las enfermedades infecciosas han sido excluidas como causa preliminar, las autoridades informaron que continúan abiertas diversas líneas de investigación. Para ello, se solicitó el apoyo de instituciones académicas y especialistas en fauna silvestre y ecosistemas marinos, a fin de evaluar posibles factores ambientales. Entre las hipótesis que suelen considerarse en este tipo de eventos se encuentran la escasez de alimento, alteraciones en la cadena trófica, intoxicaciones por biotoxinas marinas derivadas de floraciones algales, contaminación o cambios oceanográficos que afecten la disponibilidad de peces.
Baja California Sur es una zona estratégica para aves marinas del Pacífico mexicano, por lo que este tipo de eventos genera preocupación entre autoridades ambientales y organizaciones de conservación. Mientras se determinan las causas precisas, Profepa mantiene labores de monitoreo, atención a ejemplares vivos y levantamiento de restos para análisis de laboratorio.
Las investigaciones continúan y las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier avistamiento de aves en condición vulnerable o muertas, con el fin de fortalecer la vigilancia sanitaria y ambiental en la región.