
Una intensa tormenta invernal azotó la madrugada de este lunes a Nueva York, dejando acumulaciones considerables de nieve, ráfagas de viento superiores a los 80 kilómetros por hora y condiciones de ventisca que redujeron drásticamente la visibilidad.
El sistema, identificado como un nor’easter de rápida intensificación, cubrió de blanco avenidas, puentes y rascacielos. El icónico Empire State Building quedó parcialmente oculto entre la nieve y la bruma, mientras que el Puente de Brooklyn y Times Square ofrecieron escenas inusuales bajo un espeso manto blanco.
De acuerdo con reportes preliminares, en diversos sectores de la ciudad se registraron acumulaciones superiores a los 30 centímetros, con cifras mayores en zonas periféricas y en áreas del estado debido a la intensidad del fenómeno.
Las autoridades activaron protocolos de emergencia, recomendaron evitar desplazamientos no esenciales y realizaron cierres parciales en vialidades. Aeropuertos de la zona metropolitana reportaron cancelaciones y retrasos masivos, mientras cuadrillas de limpieza trabajaban desde las primeras horas para despejar calles y restablecer la movilidad.