@rosaliliatorress 🔴¿Qué pasa con los Waldo’s de México? Lo de Hermosillo no fue un caso aislado; hay una lista de incendios y tragedias que se han repetido desde hace años en el país…
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Por Rosa Lilia Torres
El incendio ocurrido en una sucursal de Waldo’s en Hermosillo no fue el primero. En realidad, forma parte de una larga lista de siniestros registrados en tiendas de esta cadena en distintas partes del país durante más de una década.
De acuerdo con registros públicos y reportes periodísticos recopilados por RTN Medios, los incidentes comenzaron a documentarse desde marzo de 2007, cuando se registró un incendio en una sucursal de Acapulco, Guerrero.
Después vinieron otros casos:
- Febrero de 2009: Rosarito, Baja California
- Diciembre de 2010: Querétaro
- Abril de 2011: Navolato, Sinaloa
- Junio de 2011: Mazatlán, Sinaloa
- Julio de 2011: Mazatlán nuevamente
- Noviembre de 2011: otro incidente en Mazatlán
- Septiembre de 2022: Tijuana, Baja California
- Marzo de 2023: Saltillo, Coahuila
- Noviembre de 2024: Zacatecas
- Julio de 2025: Escuinapa, Sinaloa
- Y ahora Hermosillo, Sonora
Distintos puntos del país.
Distintos años.
Pero el mismo tipo de siniestro.
Fuego dentro de las bodegas.
En algunos casos hubo solo pérdidas materiales. En otros, como el ocurrido en Hermosillo, el saldo fue una tragedia inconmensurable: 23 personas fallecidas y varios lesionados.
En la mayoría de los reportes periodísticos que documentaron estos hechos se repite una explicación similar: fallas eléctricas, cortocircuitos o condiciones inseguras dentro de las bodegas.
También se han mencionado problemas de ventilación, rutas de escape insuficientes y personal sin capacitación para emergencias.
Año tras año, las llamas regresan.
Pero nadie parece aprender.
Tras la tragedia en Hermosillo, la empresa aseguró que colaborará con las autoridades en la investigación. Sin embargo, la pregunta hoy es inevitable:
¿Qué está pasando con las tiendas Waldo’s en México?
Porque cuando un patrón se repite tantas veces, ya no parece coincidencia.
Puede tratarse de negligencia, omisión, falta de supervisión… o algo más que aún no se ha querido reconocer.
Miles de personas trabajan todos los días en estas tiendas en todo el país: mujeres, jóvenes, madres, estudiantes.
Todos merecen algo básico: condiciones seguras para trabajar.
Ojalá que esta vez el fuego sirva para encender la conciencia y no para sumar más nombres a una lista de tragedias evitables.
Les saluda, como siempre,
Rosa Lilia Torres
Con información de RTN Medios.