
Kristin Cabot, la mujer detrás de uno de los videos virales más reproducidos del año pasado, narró en el pódcast de Oprah Winfrey el impacto devastador que tuvo en su vida personal y familiar un momento captado por la “kiss cam” durante un concierto de Coldplay.
Durante la conversación, Cabot expuso cómo la viralidad transformó un instante privado en una persecución global, señalando: “A partir de ese momento, mi vida dejó de ser mía”. La mujer apareció junto a Andy Byron en la pantalla gigante del Gillette Stadium, lo que desató una ola de comentarios, memes y ataques en redes sociales.
Denuncia castigo social y violencia digital
Cabot aseguró que, aunque ambos estaban separados de sus parejas, la reacción pública fue “desproporcionada y misógina”, ya que ella enfrentó amenazas, acoso y cuestionamientos profesionales, mientras que su colega no recibió el mismo trato.
“El castigo social que recibí estuvo cargado de violencia. Fue mucho mayor que mi error”, afirmó. Aunque reconoció que “no debí haber salido con mi jefe”, subrayó que ninguna falta personal justifica amenazas de muerte ni el linchamiento digital.
La exdirectiva también reveló que el video alcanzó cifras masivas de reproducciones en pocas horas, lo que derivó en que su reputación, carrera y vida personal quedaran expuestas y reducidas a un fenómeno viral.
Impacto familiar y renuncia laboral
Cabot detalló que el acoso no solo la afectó a ella, sino también a su familia, incluyendo a sus hijos adolescentes, quienes enfrentaron hostigamiento, exposición de datos personales y amenazas.
“Tuvimos paparazzi afuera de casa, personas vigilando y mensajes de odio constantes”, relató. Ante esta situación, decidió renunciar a su trabajo, pese a que la empresa le expresó respaldo tras una investigación interna.
Señala desigualdad de género
La exdirectiva insistió en que el caso evidenció una marcada desigualdad de género, al señalar que su colega ha recibido oportunidades laborales, mientras ella no ha logrado retomar su carrera con normalidad.
“Si yo hubiera sido hombre, la historia sería distinta”, sostuvo, al denunciar que los ataques en su contra estuvieron cargados de insultos sexistas.
Llamado a la reflexión
En el cierre de la entrevista, Cabot advirtió sobre el impacto de los juicios en redes sociales: “He pagado un precio inimaginable y nadie merece este nivel de odio”.
Además, alertó que los contenidos virales no desaparecen, sino que resurgen constantemente, por lo que hizo un llamado a fomentar la empatía y dimensionar el daño real del linchamiento digital.