
Un padre migrante denunció que su hija de tres años habría sido víctima de abuso mientras permanecía bajo custodia del gobierno de Estados Unidos durante cinco meses, periodo en el que la menor estuvo bajo supervisión de la Office of Refugee Resettlement, la agencia federal encargada del cuidado de menores migrantes no acompañados.
De acuerdo con documentos judiciales y el testimonio del propio padre, la niña fue separada de su madre después de que ambas cruzaran la frontera hacia Estados Unidos. Tras el procedimiento migratorio, la menor fue trasladada a un hogar de acogida administrado por la agencia federal en el estado de Texas, donde permaneció durante aproximadamente cinco meses.
Durante ese periodo, el padre intentó iniciar el proceso de reunificación familiar; sin embargo, según su denuncia, el trámite se vio retrasado por diversos procedimientos administrativos relacionados con la verificación de identidad, antecedentes y documentación requerida por las autoridades migratorias.
Ante la demora, el padre decidió recurrir a asistencia legal para acelerar el proceso. Fue a través de la intervención de abogados que el caso avanzó y finalmente se autorizó la reunificación familiar.
Actualmente, la menor ya se encuentra con su padre en la ciudad de Chicago, donde viven junto a otros familiares mientras su situación migratoria continúa en revisión ante un tribunal de inmigración.
El padre sostiene que el presunto abuso habría ocurrido durante el tiempo en que la niña permaneció en el hogar de acogida, por lo que ha solicitado que se investiguen las condiciones de supervisión en el lugar y la responsabilidad de las personas encargadas del cuidado de la menor.