
El Gobierno de Sonora, a través de la Secretaría de Salud y la Coesprison, activó un cerco sanitario y alerta epidemiológica tras confirmarse el fallecimiento de al menos ocho personas y la hospitalización de varias más por el uso de sueros vitaminados. Los afectados presentaron síntomas graves tras recibir tratamientos intravenosos en clínicas particulares de la capital.
Investigaciones preliminares apuntan a una posible contaminación bacteriana en los insumos, por lo que las autoridades inspeccionan establecimientos y gimnasios para asegurar productos sospechosos. Mientras la Cofepris analiza las muestras, la Fiscalía estatal inició indagatorias para deslindar responsabilidades por homicidio y lesiones.
Se exhorta a la población a evitar estos tratamientos fuera de hospitales y acudir a urgencias ante cualquier síntoma tras una aplicación reciente.