
Después de más de tres años de lucha contra la leucemia, Fátima, una niña de cuatro años, celebró una de las victorias más importantes de su vida al hacer sonar la campana en el área de oncología pediátrica del Hospital General Regional No. 1 del IMSS en Ciudad Obregón, al entrar a la etapa de vigilancia médica.
Acompañada por sus padres, familiares, amigos y personal médico, la menor llegó vestida de rosa para protagonizar un momento cargado de emoción, luego de enfrentar tratamientos, hospitalizaciones y sesiones de quimioterapia durante gran parte de su corta vida.
La oncóloga Betania Sánchez Arreola informó que, tras los resultados de estudios que confirmaron la eliminación de células cancerígenas, Fátima pudo avanzar a una nueva fase en su proceso de recuperación, considerada un paso fundamental en su lucha contra la enfermedad.
Durante la ceremonia estuvieron presentes las enfermeras Benita y Lupita, así como integrantes del equipo médico que acompañó a la menor desde el inicio de su tratamiento, quienes celebraron junto a la familia este logro que representa esperanza para otros pacientes.
Su madre, Cristina, agradeció al personal del Instituto Mexicano del Seguro Social por la atención y el acompañamiento brindado durante todo el proceso.
Como parte del acto simbólico, Fátima colocó un listón con su nombre en la campana y el mensaje: “Gracias, Dios, por estar siempre conmigo”, para después hacerla sonar en repetidas ocasiones con apoyo de sus padres, marcando el cierre de una etapa difícil y el comienzo de una nueva esperanza.
El sonido de la campana resonó en el hospital como símbolo de vida y fortaleza, mientras entre aplausos, abrazos y muestras de cariño, la pequeña celebró su victoria, dejando una historia de valentía que inspira a pacientes, familias y personal de salud.