
Un tribunal en Londres falló en contra de Mitch Winehouse, quien había demandado a dos amigas cercanas de su hija por presuntamente lucrar con objetos personales de la fallecida cantante Amy Winehouse.
El caso, resuelto en el Tribunal Superior del Reino Unido, giraba en torno a la venta de artículos que pertenecieron a la artista y que fueron subastados en Estados Unidos en 2021 y 2023. Mitch Winehouse, en su calidad de administrador del patrimonio de su hija, reclamaba que Naomi Parry y Catriona Gourlay no tenían derecho a vender dichos objetos, con los cuales obtuvieron alrededor de 1.2 millones de dólares.
Sin embargo, la jueza determinó que no existían pruebas de que las acusadas hubieran actuado de forma indebida o que ocultaran deliberadamente la venta de los artículos. Por el contrario, concluyó que los objetos subastados eran propiedad legítima de las demandadas o habían sido regalos de la propia cantante, lo que les daba derecho a disponer de ellos.
Durante el proceso, la defensa de Parry y Gourlay sostuvo que Amy Winehouse era conocida por su generosidad y que muchos de los objetos en cuestión les habían sido entregados en vida. Además, el tribunal consideró que Mitch Winehouse pudo haber verificado la situación con mayor diligencia antes de iniciar acciones legales.
La resolución también incluyó críticas hacia el padre de la cantante, al señalar inconsistencias en su testimonio y cuestionar la solidez de su demanda. Con este fallo, el tribunal desestimó completamente el caso, dejando sin efecto la reclamación económica.