
Autoridades federales de Estados Unidos localizaron un narcotúnel que conectaba Tijuana, Baja California, con San Diego, California, y decomisaron más de una tonelada de cocaína con valor superior a 45 millones de dólares.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, la estructura subterránea fue detectada tras una investigación del Grupo de Trabajo Federal entre diciembre de 2025 y mayo de 2026.
El túnel tenía aproximadamente 590 metros de longitud y casi 17 metros de profundidad, además de contar con ventilación, electricidad, rieles y muros reforzados. Su entrada estaba en una vivienda de Tijuana y la salida en un negocio de la zona de Otay Mesa, en San Diego, a pocos metros de la frontera.
En el operativo fueron detenidas cuatro personas, dos de ellas de nacionalidad mexicana. Las investigaciones continúan para desmantelar por completo la red criminal detrás de la operación.
Las autoridades calificaron el hallazgo como un golpe importante al tráfico de drogas en la frontera entre México y Estados Unidos.