
El Consejo Nacional de Morena y los Consejos Estatales del partido emitieron un pronunciamiento conjunto en el que condenaron presuntas irregularidades registradas durante la jornada electoral del pasado 7 de junio en Coahuila.
En el documento, firmado por el presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo Montaño, así como por dirigentes estatales del partido, se acusa que la elección estuvo marcada por “violencia institucional”, “persecución política” y un presunto esquema de compra masiva de votos denominado “QRGate”.
Morena también denunció la supuesta detención ilegal y arbitraria de militantes y simpatizantes del partido y del Partido del Trabajo (PT), además de actos de hostigamiento contra diputadas federales de su movimiento.
Según el pronunciamiento, dichas acciones habrían contado con la participación de corporaciones estatales utilizadas como mecanismos de intimidación electoral, lo que, afirman, vulnera los principios de una competencia democrática.
Ante esta situación, las y los consejeros nacionales y estatales respaldaron la ruta legal impulsada por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena para impugnar los resultados y presentar denuncias ante autoridades electorales y financieras.
El partido sostuvo que no permitirá que prácticas antidemocráticas alteren la legitimidad de los resultados ni que este tipo de conductas se normalicen en la vida pública del país.
“El pueblo de Coahuila merece un Congreso que emane de la voluntad popular libre y no de la coacción”, señala el documento firmado por dirigentes morenistas de distintas entidades federativas.

