
Sonora no necesita respuestas idénticas para todos sus municipios. Cada región enfrenta desafíos distintos y la responsabilidad de quien aspire a coordinar la siguiente etapa de la transformación es conocerlos de primera mano para construir una agenda que responda a esa diversidad, afirmó María Dolores del Río.
Durante la asamblea realizada en la colonia Villa Bonita, en Ciudad Obregón, María Dolores recordó que esa comunidad fue el primer polígono donde, como secretaria de Seguridad Pública del gobierno de Alfonso Durazo, se impulsó las Jornadas Permanentes por la Paz, una estrategia que integró acciones de prevención, recuperación de espacios públicos y trabajo coordinado con las y los vecinos para atender las causas de la incidencia delictiva.
«Regresar a Villa Bonita permitió constatar que la prevención no se construye con acciones aisladas, sino con la participación de las comunidades y la continuidad de las políticas públicas.»
Explicó que precisamente ese aprendizaje es el que ha refrendado en cada municipio que ha recorrido: mientras algunas comunidades ponen sobre la mesa temas relacionados con la salud, otras hablan de oportunidades para las juventudes, del fortalecimiento de los sectores productivos o de la prevención como la mejor herramienta para construir comunidades más seguras.
«Escuchar a Sonora significa reconocer que no todos los municipios necesitan lo mismo. La coordinación de la siguiente etapa requiere una visión estatal, pero también la sensibilidad para entender las prioridades de cada comunidad.»
Informó que continuará su recorrido por el norte del estado con asambleas en Nogales, Magdalena, Ímuris y Santa Ana, donde seguirá construyendo, junto con la ciudadanía, la agenda de la siguiente etapa de la transformación.