
Un automóvil abandonado en plena avenida Ruiz Cortines llevó a las autoridades de Nuevo León hasta una investigación por desaparición de personas y homicidio doloso.
Los hechos ocurrieron el pasado 6 de agosto, cuando un hombre identificado como Francisco “N”, de 46 años, presuntamente dejó un Honda City blanco sobre la avenida Ruiz Cortines, a la altura de la colonia Bella Vista, en Monterrey, y posteriormente se retiró del lugar. Dentro de la cajuela fueron encontrados los cuerpos sin vida de dos hombres adultos, quienes hasta ahora no han sido identificados públicamente.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía Especializada en Homicidios y Lesiones Graves, los cadáveres presentaban golpes y manchas hemáticas y se encontraban envueltos en plástico. La principal hipótesis de las autoridades es que el vehículo habría sido utilizado deliberadamente para ocultar los cuerpos, dificultar su localización y complicar tanto la identificación de las víctimas como la determinación del lugar donde presuntamente fueron asesinadas.
Pero el caso tiene un elemento particularmente llamativo: Francisco “N” no fue capturado en la calle ni en el lugar donde apareció el automóvil.
El hombre ya se encontraba internado en un Centro de Reinserción Social estatal por una causa distinta. Por ello, después de las investigaciones realizadas por detectives de la Agencia Estatal de Investigaciones, la Fiscalía obtuvo una nueva orden de aprehensión y se la notificó dentro del propio penal el 14 de agosto.
Ahora, Francisco “N” permanece a disposición de un Juez de Control y de Juicio Oral Penal de Nuevo León, quien deberá determinar su situación jurídica dentro de este nuevo proceso.
La Fiscalía, hasta este momento, no ha establecido públicamente que Francisco “N” haya sido quien asesinó directamente a las dos víctimas. Lo que sostiene es que existen elementos para señalar su probable participación en hechos relacionados con la desaparición de personas y el ocultamiento de los cuerpos.
La investigación todavía tiene varias preguntas por responder: ¿quiénes eran las dos víctimas?, ¿dónde fueron asesinadas?, ¿quiénes participaron?, ¿qué relación tenían con Francisco “N”? y, sobre todo, ¿qué ocurrió antes de que sus cuerpos terminaran dentro de aquella cajuela?
Por ahora, las autoridades mantienen abierta la investigación mientras el imputado enfrenta la nueva acusación bajo el principio de presunción de inocencia.
Un vehículo abandonado reveló la existencia de dos víctimas. Ahora, la investigación deberá reconstruir la historia que comenzó antes de que ese automóvil apareciera estacionado en una avenida de Monterrey.