
A 25 años de los atentados que cambiaron para siempre la historia de Estados Unidos, Donald Trump utilizó la ceremonia conmemorativa en el Pentágono para defender la guerra que su gobierno mantiene actualmente contra Irán.
Durante su discurso, el presidente estadounidense recordó a las víctimas del 11 de septiembre de 2001 y rindió homenaje a los militares que han participado durante décadas en la llamada guerra contra el terrorismo.
Pero Trump llevó ese mensaje hasta el conflicto actual en Medio Oriente.
El mandatario calificó a la República Islámica de Irán como “el principal patrocinador del terrorismo en el mundo” y afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses trabajan para impedir que Teherán consiga un arma nuclear.
“Saludamos a los miembros de las Fuerzas Armadas que trabajan ahora mismo para garantizar que (…) la República Islámica de Irán nunca, jamás, tenga un arma nuclear”, declaró.
Trump también vinculó directamente la guerra actual con la respuesta estadounidense posterior a los atentados de 2001.
“Nunca olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos otra opción. Solo puede haber victoria”, afirmó desde el Pentágono.
La declaración ocurre mientras Estados Unidos mantiene una guerra contra Irán iniciada el pasado 28 de febrero, conflicto que el gobierno de Trump ha justificado, entre otros argumentos, por la amenaza que representa el programa nuclear iraní.