
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, reveló que elementos de la Guardia Costera estadounidense fueron atacados a tiros en la zona fronteriza entre Tamaulipas y Texas, presuntamente desde el lado mexicano, un señalamiento que provocó la activación de un nuevo mecanismo de vigilancia coordinada entre ambos países.
A través de un mensaje difundido este domingo, Johnson afirmó que los mandos militares mexicanos establecerían comunicación directa con las fuerzas estadounidenses desplegadas en la frontera y anunció la intención de “patrullar ambos lados de nuestra frontera compartida”, con el objetivo de proteger a las comunidades y dificultar las operaciones de organizaciones criminales y terroristas.
El anuncio coincidió con el despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en cinco municipios de Tamaulipas: Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz. La llamada Operación Concurrente o Espejo también contempla dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea, drones y equipos antidrones. México sostiene que las fuerzas de cada país operarán en su respectivo territorio, bajo principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía.
Sin embargo, el gobierno mexicano mantiene una posición cautelosa. La presidenta Claudia Sheinbaum informó este lunes que solicitó a Estados Unidos todas las evidencias que respalden el supuesto ataque, debido a que elementos de la Guardia Nacional, Ejército y Marina no detectaron disparos desde territorio mexicano hacia Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que, pese a la falta de confirmación, las autoridades mexicanas optaron por activar el operativo espejo para prevenir cualquier incidente y mejorar la comunicación en la zona fronteriza. El mecanismo ya había sido utilizado anteriormente en la frontera de Baja California y California.
Por ahora, no se ha establecido públicamente quién habría realizado los disparos, desde qué punto fueron efectuados ni si estuvieron relacionados con alguna organización criminal.