
El caso de un yate con 840 kilogramos de cocaína terminó llevando a tres ciudadanos mexicanos ante la justicia de Estados Unidos, luego de que el Gobierno de Costa Rica concretara su extradición.
Los hombres, identificados como Eustaquio Espinoza Hernández, Miguel Ángel Campos Barragán y Giovanny Vidrio López, fueron detenidos el 15 de abril de 2025, cuando las autoridades interceptaron una embarcación frente a las costas de Quepos, en el Pacífico costarricense.
Durante la inspección, los agentes localizaron la droga oculta en un compartimento de doble forro dentro de la estructura del yate. También reportaron el decomiso de un teléfono satelital y más de 12 mil dólares en efectivo.
De acuerdo con el Ministerio Público costarricense, los tres mexicanos son señalados por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y son requeridos por autoridades estadounidenses para enfrentar cargos relacionados con una supuesta conspiración para poseer cocaína e introducirla en Estados Unidos.
La extradición se concretó el 16 de octubre de 2026, después de que la autorización judicial quedara firme tras las impugnaciones presentadas por sus defensas.