
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al anunciar que ofreció formalmente el cargo de secretario de prensa de la Casa Blanca a Dana White, presidente y director ejecutivo de la Ultimate Fighting Championship, en una propuesta que busca llevar el mundo de las artes marciales mixtas directamente a la comunicación presidencial.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario republicano calificó al empresario como un “luchador y guerrero violento” y lo invitó públicamente a aceptar la responsabilidad de convertirse en uno de los principales portavoces de su administración.
Pero la propuesta no terminó ahí. Trump también mencionó a seis reconocidos peleadores que le gustaría incorporar como colaboradores: Islam Makhachev, Khabib Nurmagomedov, Justin Gaethje, Daniel Cormier, Amanda Nunes y Kayla Harrison, a quienes describió como figuras necesarias para defenderse de la izquierda estadounidense.