
En un emotivo acto de amor y generosidad, los padres de un joven de 17 años decidieron donar sus órganos tras su fallecimiento, lo que permitirá ofrecer una nueva oportunidad de vida a otras personas que requieren un trasplante, informó la secretaria de Salud, Macarena Montoya Olvera.
El donante, quien sufrió un traumatismo craneoencefálico tras un accidente, fue atendido en el Hospital de Alta Especialidad de Zumpango, donde su familia tomó la valiente decisión de autorizar la donación de órganos, reconociendo que este gesto representa “esperanza y una nueva oportunidad de vida para otras personas”.
La titular de Salud destacó que este acto de solidaridad y generosidad familiar, a pesar del dolor por la pérdida, transforma una tragedia en vida para quienes más lo necesitan y crea un legado que trasciende.
El procedimiento se realizó con el apoyo de médicos y personal del hospital, así como del Centro Estatal de Trasplantes del Estado de México (Cetraem) y unidades de emergencia, dentro de los protocolos establecidos para este tipo de intervenciones.
Este caso resalta la importancia de la donación de órganos como un acto altruista que puede salvar la vida de pacientes en lista de espera, reforzando la cultura de donación en el país.