
El pelotero panameño Allen Córdoba destinó 30,000 dólares para evitar el cierre de un restaurante familiar en Changuinola, el mismo lugar que le brindó desayunos gratuitos durante sus años de secundaria.
El negocio atravesaba dificultades económicas y estaba a punto de bajar sus puertas cuando Córdoba se enteró de la situación. De manera discreta, liquidó la deuda que ponía en riesgo su continuidad y entregó un letrero con un mensaje de agradecimiento: “Un hogar para las personas que iluminaban mis sueños cada mañana.”
El gesto del deportista ha sido destacado como un acto de gratitud hacia quienes lo apoyaron en su infancia.