
Después de 17 años de servicio, el restaurante de mariscos La Palapa del Bucanero cerró sus puertas el pasado 31 de octubre, en medio de las dificultades económicas que enfrenta el sector restaurantero en Ciudad Obregón.
Fundado por Sergio Meraz, quien también fue presidente de Restauranteros Unidos, el establecimiento se convirtió en un punto de referencia de la gastronomía local y de convivencia para cientos de familias.
Alier Chávez, integrante de la Asociación de Restauranteros Unidos del Sur de Sonora, reconoció el esfuerzo de Meraz y su familia por mantener el negocio durante casi dos décadas, pese a las condiciones económicas adversas.
Señaló que factores como la inflación, el aumento en los precios de los insumos, los costos de nómina y la baja actividad económica han complicado la operación de los restaurantes.
A esto se suman los trámites, las regulaciones y el costo de los permisos, que representan una carga adicional para los empresarios, indicó.
Chávez advirtió que el incremento en los costos obliga a los establecimientos a subir sus precios, lo que reduce el consumo y la frecuencia con la que los clientes acuden a los restaurantes, generando un escenario cada vez más complicado para mantener los negocios abiertos.