
En la audiencia inicial contra Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, como presunto autor intelectual del asesinato del alcalde Carlos Manzo, se reveló una carta póstuma escrita por Ramiro “N”, reclutador y uno de los implicados en el crimen, en la que lo señala y le adjudica una responsabilidad profunda sobre lo que podría ocurrir después de su muerte.
En su misiva, Ramiro afirma que si algo le sucede, “estaba trabajando para El Licenciado” y pide a su pareja que diga la verdad, aunque advierte que hacerlo en Uruapan sería peligroso porque, asegura, “El Licenciado tiene comprada a toda la fiscalía”.
El contenido de la carta se une a otras pruebas presentadas durante la audiencia, como chats de mensajería donde “El Licenciado” coordinaba la operación, daba instrucciones para vigilar a Manzo, definir rutas y horarios, incluso insistiendo en que dispararan “aunque estuviera acompañado”.
Las autoridades han vinculado a Jorge Armando “N” con una estructura delictiva ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Además, se señala que Ramiro “N” fue el encargado de reclutar a jóvenes para ejecutar la agresión: él mismo entrenaba a los sicarios, les ordenaba puntos de vigilancia y reportaba información sobre Manzo en tiempo real.
Según elementos de la investigación, El R1, identificado como Ramón Álvarez Ayala, uno de los mandos del CJNG, habría ofrecido una recompensa millonaria por el asesinato. Ramiro confiesa en su carta que aceptó la tarea por necesidad económica.
Este testimonio póstumo refuerza la teoría de que la agresión contra Manzo no fue un ataque aislado, sino un crimen meticulosamente planeado con jerarquía y estructura criminal. Las autoridades continúan la investigación para determinar si habrá más detenciones y para deslindar responsabilidades en este entramado que toca tanto a “El Licenciado” como a otros integrantes acusados.