
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, aseguró que el cuerpo policial desplegado durante la movilización del sábado convocada por la llamada Generación Z tuvo la instrucción de contener posibles hechos de violencia, y no de reprimir a los manifestantes.
Brugada subrayó que no se empleó gas lacrimógeno y que los elementos “no iban armados”, en respuesta a los señalamientos que circularon en redes sobre presuntos actos represivos.
“La policía tenía únicamente su equipo de protección; no se utilizaron recursos como balas de goma ni cañones de agua, como ocurre en otros países o como se hacía antes en México”, afirmó la mandataria capitalina, al reiterar que el objetivo principal del operativo fue garantizar la seguridad y evitar confrontaciones.