
Redacción de RTN Medios
La calzada Francisco Villanueva volvió a llenarse de color durante el Día de Muertos, pero este año, muchas de esas flores no llegaron a los panteones. Los comerciantes se quedaron con buena parte de su producto debido a las bajas ventas registradas durante la jornada.
El señor Isauro Rocha, con más de 50 años vendiendo flores, contó que esta vez la mitad de su mercancía se quedó sin vender.
El exceso de camiones cargados de flor y la llegada de más vendedores que otros años provocaron que las ventas se dispersaran entre demasiadas manos. A pesar del esfuerzo, muchos terminaron con los ramos marchitándose al caer la tarde, sin poder recuperar su inversión.
En el caso de Don Isauro, apenas logró salir tablas, sin las ganancias acostumbradas en estas fechas. Una situación que, como él mismo relata, también afectó a varios comerciantes que participaron por primera vez en esta temporada.