
La justicia británica sentenció a Vincent Chan, de 45 años, a 18 años de prisión por múltiples abusos sex**les cometidos en contra de niños pequeños bajo su cuidado en una guardería en el norte de Londres, informó la agencia AFP.
Chan, ex empleado de la guardería Bright Horizons, fue declarado culpable de 56 cargos, incluidos asalto sex*al, agresión con tocamientos y producción de imágenes indecentes de menores, después de que se acreditara que gravó y distribuyó videos y fotografías de los abusos.
Entre las víctimas se encontraban niñas de entre tres y cuatro años, abusadas mientras estaban bajo su cuidado, especialmente durante la siesta en la guardería, de acuerdo con los detalles presentados en el juicio.
El juez John Dodd, del tribunal penal de Wood Green en Londres, calificó los crímenes de Chan como “absolutamente malvados, pervertidos y depravados”, y enfatizó que se trata de un depredador sex*al que perdió todo sentido de moral.
La condena se produce en un contexto en el que las autoridades consideran la implementación obligatoria de cámaras de vigilancia (CCTV) en guarderías para reforzar la seguridad de los menores y prevenir futuros casos similares.
Chan deberá cumplir al menos dos tercios de su sentencia en prisión, seguido por ocho años adicionales bajo libertad condicional o licencia tras su liberación.
Este caso ha generado indignación pública y ha puesto de manifiesto la necesidad de mayores medidas de protección y supervisión en entornos infantiles, así como la búsqueda de justicia para las familias afectadas.