
La Secretaría de Salud y especialistas médicos señalan un riesgo poco difundido para quienes disfrutan de la playa: la larva migrans cutánea (LMC), causada por larvas de algunos helmintos que pueden conservarse en arena húmeda gracias a las heces de perros y gatos.
Qué es y por qué ocurre
- La LMC es una infección de la piel causada por larvas (principalmente Ancylostoma braziliense) que pueden vivir en arena húmeda o rocio en la playa.
- En humanos, el parásito no completa su ciclo, pero sus movimientos bajo la piel provocan lesiones irritantes y una comezón intensa.
Síntomas y curso
- Lesiones rojas, serpenteantes y con picor intenso, usualmente en plantas de los pies, glúteos o piernas.
- El malestar puede durar de 1 a 6 meses si no se trata, y la infección no se transmite de persona a persona.
Prevención práctica
- Evitar que las mascotas defequen en la playa; retirar excrementos y vedar áreas de juego para menores.
- Usar sandalias o calzado cerrado al caminar por la playa y evitar sentarse directamente en la arena.
- Mantener a las mascotas desparasitadas y con controles veterinarios regulares.
- Lavar pies y extremidades al salir de la playa y cubrir las áreas expuestas si es posible.
Qué hacer ante síntomas
- Si aparece una lesión roja con aspecto de “camino” o bocados serpenteantes en pies, glúteos o piernas, consultar a un médico o dermatólogo.
- Evitar rascar para no empeorar la infección; seguir indicaciones médicas y, si es necesario, tratamiento tópico o farmacológico indicado.
